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Mostrando entradas de septiembre, 2025

Empieza fuerte: Atrapa al lector desde la primera línea

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  ¿Alguna vez has cerrado un libro después de las primeras líneas porque “no pasaba nada”? A todos nos ha ocurrido. Y, si escribes, seguro has sentido ese pequeño vértigo: ¿mi inicio será lo bastante poderoso para que el lector se quede?   Yo lo aprendí a las malas. En mi primer taller literario, entregué un cuento que me tenía orgullosa… hasta que un compañero comentó: “Cuando la historia empieza de verdad, ya voy por la página dos”. Sentí que el piso se movía bajo mis pies. Había cuidado la trama, mimado a los personajes, pulido el final. Pero mi puerta de entrada estaba, simplemente, cerrada.   Esa misma tarde decidí investigar cómo lo hacían los grandes. Tomé mis libros favoritos y solo leí las primeras líneas. Descubrí un patrón: ninguno empezaba con explicaciones largas ni con datos irrelevantes. En cambio, todos lanzaban una pregunta, una imagen o una situación que despertaba curiosidad inmediata. No era casualidad: un buen comienzo es un anzuelo, no una presentaci...

Bla, bla, bla

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Hablan de paz, ¡y proponen la guerra! Hablan de libertad, de respeto, pero no dan ejemplo. Hablan de cambios y no realizan ninguno. Hablan de hacer y jamás lo hacen. Hablan de otros sin mirarse al espejo. Hablan, hablan, hablan… ¡Y no hacen nada! Promesas al viento, palabras que se evaporan, y nunca se cumplen. Bla, bla, bla… Ruidos que marcan, un eco vacío, nada más. Alexandra Cortés https://linktr.ee/literartefusion  

Cómo lograr que el lector sienta la amenaza o la esperanza sin que se diga nada explícito.

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  Hay silencios que dicen más que unas palabras. Una pausa en la página, un gesto contenido en medio de la narración, un detalle apenas y el lector ya percibe la amenaza o la esperanza sin que nadie tenga que nombrarla. La verdadera atención no se construye a gritos, no se impone con artificios, sino con la delicadeza de lo que se intuye. Cuando escribimos, la tentación de explicar demasiado nos ronda. Queremos asegurarnos de que el lector entienda lo que sentimos, lo que planeamos, lo que tememos. Pero el verdadero arte está en confiar en la sensibilidad de quien lee. El crujido de una puerta puede encerrar un peligro. El olor a pan recién hecho puede anunciar un reencuentro. Un personaje que guarda silencio cuando debería hablar, dice más de cien páginas de diálogo. El lector no necesita que le digan que algo terrible se aproxima: lo siente en el aire pesado de la escena. Tampoco quiere que se le anuncie la esperanza: basta con esa luz que se cuela por la ventana, obstinada, aún ...

De Contar a Conmover: El Poder de los Recursos Lingüísticos en la Escritura

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  Escribir no es solo relatar hechos. Cualquiera puede contar una historia, pero lograr que el lector sienta esa historia es otro nivel de escritura. Para los escritores principiantes, este puede ser un desafío: ¿cómo pasar de simplemente narrar a tocar el corazón del lector? La respuesta está en los recursos lingüísticos: esas herramientas invisibles que convierten un texto plano en una experiencia emocional. En este artículo, explicaremos qué significa contar y conmover, y cómo los recursos lingüísticos pueden ser tus mejores aliados en ese proceso. Contar implica describir hechos, personajes y acciones. Es la base de cualquier narración. Sin embargo, un texto que solo cuenta corre el riesgo de ser informativo pero emocionalmente distante. Por ejemplo:  “El niño caminó bajo la lluvia.” Es claro, directo, pero no genera una conexión emocional. Ahora, si queremos conmover, necesitamos invocar imágenes, sensaciones, metáforas… en resumen, usar recursos lingüísticos que despiert...

Paralelismo: “La Técnica Secreta que da Fuerza a tu Escritura”.

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  En la escritura, hay recursos que, sin que lo notemos, nos atrapan con su musicalidad y claridad. Uno de ellos es el paralelismo, una técnica literaria que ordena las ideas y, al mismo tiempo, las refuerza. Es como una coreografía de palabras: cuando se repite una estructura, la mente del lector encuentra un ritmo, y el mensaje queda grabado con más fuerza. El paralelismo consiste en repetir una misma forma gramatical en distintas frases u oraciones para resaltar una idea. Es un recurso sencillo, pero poderoso: da claridad, orden y armonía al texto. ¿Por qué funciona tan bien?         1.     Crea ritmo: El lector siente que las palabras fluyen con naturalidad.         2.     Refuerza la idea: los repetidos no solo se recuerda más, también se siente más cierto.         3.     Ordena el pensamiento: cuando varias frases siguen la misma estructura...

¿Cuál es la frecuencia de tu mensaje?

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  Cada persona posee una frecuencia propia, una variable que se adapta al entorno sin perder su esencia. No obstante, entre un tono y otro suele emerger la confusión, dando lugar a interpretaciones erróneas del mensaje. Por otro lado, existen quienes aún no han modulado su frecuencia y permanecen en una onda estática, sin variaciones. Esta condición puede reflejar una postura rígida en cuanto al pensamiento y la definición de sí mismos, incluso cuando buscan mostrar su mejor versión. En la comunicación aparecen cambios —a veces sutiles, a veces bruscos— que influyen en la claridad del mensaje. En ciertos casos, la transmisión resulta limitada, generando matices de confusión o de polarización. Conviene recordar que toda idea puede ser recibida de manera distinta según la perspectiva de cada individuo. Reconocer esta diversidad no implica aceptar sin más lo ambiguo o dejarse llevar por el límite de la invención, sino comprender que la intención del emisor merece consideración. ...