Empieza fuerte: Atrapa al lector desde la primera línea
¿Alguna vez has cerrado un libro después de las primeras líneas porque “no pasaba nada”? A todos nos ha ocurrido. Y, si escribes, seguro has sentido ese pequeño vértigo: ¿mi inicio será lo bastante poderoso para que el lector se quede? Yo lo aprendí a las malas. En mi primer taller literario, entregué un cuento que me tenía orgullosa… hasta que un compañero comentó: “Cuando la historia empieza de verdad, ya voy por la página dos”. Sentí que el piso se movía bajo mis pies. Había cuidado la trama, mimado a los personajes, pulido el final. Pero mi puerta de entrada estaba, simplemente, cerrada. Esa misma tarde decidí investigar cómo lo hacían los grandes. Tomé mis libros favoritos y solo leí las primeras líneas. Descubrí un patrón: ninguno empezaba con explicaciones largas ni con datos irrelevantes. En cambio, todos lanzaban una pregunta, una imagen o una situación que despertaba curiosidad inmediata. No era casualidad: un buen comienzo es un anzuelo, no una presentaci...