Antes de escribir una novela, hay que aprender a gestarla.
Una novela no comienza cuando escribimos la primera página. Comienza mucho antes, cuando una idea empieza a pedirnos que la escuchemos. Pero ¿qué pasa antes? ¿Qué hacemos cuando tenemos una idea que nos entusiasma, pero todavía no sabemos exactamente qué queremos contar? ¿Cuando aparecen personajes, escenas o situaciones, pero la historia todavía parece desordenada? ¿Cuando queremos empezar cuanto antes porque sentimos que esa idea se nos puede escapar? Ahí comienza un proceso del que se habla poco: la gestación de la novela. Y para un escritor principiante, aprender a reconocer este período puede marcar una gran diferencia. Una novela también necesita tiempo para gestarse Pero una cosa es tener una idea y otra muy diferente saber qué historia queremos construir con ella. Durante ese tiempo de gestación podemos investigar, tomar notas, observar, hacer preguntas, imaginar personajes, descubrir conflictos y pensar en el escenario donde ocurrirá nuestra historia. También podemos cambiar d...