POST 3
En los posts anteriores hemos venido descubriendo qué es realmente el tema, por qué va mucho más allá de la trama y cómo trabajarlo puede darle mayor profundidad, coherencia y emoción a tu historia. Cada personaje ilumina el tema Una vez un lector me preguntó por qué un personaje secundario tenía tanto protagonismo. La respuesta fue sencilla: porque mostraba el otro lado de la misma idea. Si el tema de una novela es la libertad, quizá un personaje lucha por alcanzarla mientras otro renuncia a ella por miedo. Ese contraste hace que la historia gane profundidad. Los personajes no están solo para llenar páginas; cada uno puede convertirse en un espejo diferente del tema central. Reflexión: Cuando cada personaje tiene una razón para existir, la novela deja de ser una suma de escenas y se convierte en una experiencia. Nos leemos la próxima semana María Ramos Tejada Educadora, escritora y Blogger