Los personajes de tu novela: más allá de un nombre y una descripción
Una historia cobra vida cuando sus personajes dejan de ser nombres en una página y se convierten en personas que el lector quiere conocer. Cuando empezamos a pensar en una novela, solemos imaginar lo que queremos contar. Tenemos una idea, quizá algunas escenas y hasta sabemos cómo nos gustaría que terminara la historia. Pero hay una pregunta que no podemos dejar de hacernos: ¿quién va a vivir todo eso que queremos contar? Ahí aparecen los personajes. Y aunque parezca sencillo crearlos, para un escritor principiante puede convertirse en uno de los primeros grandes desafíos. Porque no basta con elegir un nombre, una edad, un aspecto físico y una profesión. Necesitamos descubrir quién es esa persona, qué desea, qué teme y qué la lleva a actuar de una manera determinada. En definitiva, necesitamos conocerla más allá de lo que se ve. ¿Quién es realmente tu personaje? Imagina que tu protagonista es una mujer de cincuenta años que decide comenzar una nueva vida. Ya tenemos un punto de p...