Artículo 6: Historias que transforman: voces que florecieron con acompañamiento
A lo largo de estos años, he tenido el privilegio de acompañar a
escritores que empezaron con miedo y terminaron con luz en los ojos. Hoy quiero
compartir algunas historias (con nombres cambiados) que muestran el
poder del acompañamiento.
Claudia, la que no se atrevía a llamarse escritora.
Cuando Claudia me escribió por primera vez, decía: “No sé si esto
que hago es escribir”. Tenía cuadernos llenos de reflexiones, pero no se
animaba a mostrarlos. Con preguntas suaves y lecturas compartidas, empezó a
confiar. Hoy tiene un blog donde publica cada semana y recibe mensajes de
lectores agradecidos.
Luis, el que abandonaba todo a la mitad.
Luis tenía muchas ideas, pero nunca terminaba nada. En nuestras
sesiones, trabajamos en pequeñas metas: una página, luego un capítulo.
Celebramos cada avance. Hoy está terminando su primer libro de relatos y, lo
más importante, ha recuperado la confianza en su constancia.
María Elena, la que escribía para sanar.
Ella llegó con una historia difícil, cargada de emociones. No
buscaba publicar, solo entenderse. Acompañarla fue un acto de respeto y
silencio. Su escritura fue su refugio. Hoy, comparte su escritura ( dos libros),
como terapia, con otras mujeres.
Estas historias me recuerdan que un coach literario no transforma
vidas con fórmulas, sino con presencia. A veces, basta con estar ahí, decir “sí
puedes” y sostener el espacio para que el otro florezca.
Llegamos al cierre de este viaje: seis pasos que nos han llevado a
descubrir el poder del coaching literario. Este último artículo es un homenaje
a las voces que, con guía y compañía, lograron florecer y dejar huella.
Tu voz puede ser la próxima en florecer.
María Ramos Tejada
Educadora, escritora y Blogger
correo electrónico: mariaj.ramos.t@gmail.com
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