Semana 4: El Ideal como Amanecer
El ideal literario no es solo una idea que nos inspira: es una promesa que dejamos en palabras. Es el amanecer de lo que queremos que perdure. Cuando escribimos desde lo que creemos, estamos sembrando luz para quienes vendrán. El ideal se convierte en legado.
Una vez, al terminar un taller de escritura con jóvenes, una chica
se acercó y me dijo: “Quiero escribir para que mi abuela me lea cuando ya no
esté.” Esa frase me estremeció. Me recordó que escribir es también un acto de
amor hacia el futuro. Esa tarde, escribí una carta a mi nieta, aún pequeña,
contándole lo que creo que vale la pena defender. No sé cuándo la leerá, pero
sé que ahí está mi amanecer: mi ideal convertido en palabra.
Los invito a pensar en la escritura como un legado. ¿Qué quieren que otros recuerden, comprendan, defiendan? El ideal literario es esa luz que dejamos encendida para que otros la encuentren.
Ejercicio:
Escribe una carta imaginaria a un lector del futuro.
- ¿Qué ideal consideras vital?
- ¿Qué deseas que nunca se olvide?
No pienses en la forma, piensa en el corazón del mensaje.
Ejemplo de ejercicio:
"Querido lector del mañana:
Si alguna vez sientes que el mundo se vuelve frío, recuerda esto: la empatía es resistencia. No dejes que te convenzan de endurecerte. Mi ideal es ese: que nunca perdamos la capacidad de sentirnos con otros. Escribo estas palabras como quien enciende una lámpara en la niebla. Ojalá te lleguen. Ojalá te abracen."
“El amanecer del ideal literario es la certeza de que nuestras palabras pueden trascender. Escribe como quien deja luz encendida en el camino."
Un abrazo y hasta la próxima semana
María Ramos Tejada
Educadora, escritora y Blogger
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