¡Despierta el poder oculto de tus palabras!

 

Si has estado leyendo los blogs, sabes que la semana pasada hablamos de algo fundamental: encontrar tu voz única al escribir (estilo). ¡Es la llave maestra! Pero, ¿Qué pasa cuando tienes esa llave y te encuentras frente a una caja llena de herramientas que no sabes usar?

Esta semana, vamos a ponernos el mono de trabajo. Te voy a mostrar los recursos narrativos que puedes aplicar hoy mismo y, lo más importante, te revelaré los efectos psicológicos que imprimen en tu texto y en la mente de tu lector.

Tu Caja de Herramientas Narrativas.

No necesitas un máster en literatura para usar estos tres recursos. Solo necesitas saber para qué sirven.

          1.Recursos para atrapar y emocionar ( El Lector)

Recurso (la herramienta): ¿Qué imprime en el texto? El efecto mágico en El lector.

Suspenso: Tensión, una promesa de revelación. Lo mantiene pegado a la página, creando una necesidad urgente de seguir leyendo (¿Qué va a pasar ahora?).

Analepsis: Profundidad, contexto, explicación de una motivación actual. Genera empatía, permite al lector entender el “porqué” de un personaje o situación.

Diálogo directo vivido: Ritmo acelerado, autenticidad, cercanía. El lector escucha a los personajes, sintiendo que está dentro de la escena.

Mostrar, no contar: Imágenes concretas, sensoriales (olores, sonido, vistas).

2.    Recursos para embellecer y clarificar el estilo.

Metáfora y Símil: Imagina decir: “Estaba triste”. Es plano, ¿Verdad? Ahora, intenta: Su corazón era un reloj sin pilas  (metáfora) o “Su voz era tan suave como una pluma de ganso” ( símil).

Efecto: le das musicalidad y poder a tu prosa, haciendo que las ideas complejas se entiendan con una imagen sencilla.

Enumeración: Usar varias palabras o frases seguidas para describir algo.

 Efecto: Le da intensidad y ritmo. ¿Qué quiere describir un caos? “ La mesa estaba llena de tazas sucias, libros abiertos, bolígrafos sin tapa, resto de pan y una capa de polvo que lo cubría todo.” ¡ Se entiende el desorden!

Hipérbole (Exageración): usar la exageración para enfatizar una idea o un sentimiento.

Efecto: transmite la magnitud de una emoción. Ejemplo:  “Esperó la llamada por una eternidad”. El lector entiende que la espera fue muy larga.

3.    Recursos para manipular el tiempo y la voz ( La Estructura)

Punto de vista (primera, segunda o tercera persona): Elegir quién cuenta la historia es crucial.

  ° Primera (yo): Efecto: crea intimidad inmediata, el lector siente que el personaje le está hablando al oído.

  ° Tercera (El/Ella/Ellos): Efecto: ofrece una visión más amplia, dándole al lector confianza en la narración.

Conocer estos recursos es como aprender a tocar un instrumento.

Tu voz única, de la que hablamos la semana pasada, es la melodía. Los recursos son los acordes que le dan armonía y fuerza a esa melodía.

Tu misión, a partir de hoy, es doble:

1.    Observar: cada vez que leas algo que te impacte, pregúntate:  ¿Qué recursos usó el autor para lograr ese efecto?

 2.    Experimentar: Elige un recurso y úsalo de forma deliberada en tu próximo párrafo.

Deja de escribir por intuición y comienza a escribir con intención.

 

María Ramos Tejada

Educadora, escritora y Blogger

 

 

 

 

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