Aspecto físicos y psicológicos: Cómo Construir Cuerpo y Alma en tus Personajes.
Esta
semana exploramos cómo equilibrar lo físico y lo psicológico para que tus
personajes se sientan completos: la construcción de su cuerpo y alma.
Construir
un personaje es como construir una casa: si los cimientos (psicológicos) son
débiles, la estructura (física) se derrumba. Aquí te dejo dos guías sencillas
para empezar a edificar.
¿Listos para darle vida de verdad a nuestras edificaciones? ¡Manos a la obra!
a) El cuerpo (aspecto
físico): El lente por el que
vemos el alma.
No se trata de describir cada rasgo, sino de elegir lo que revela algo. ¿Tiene
manos temblorosas? ¿Camina encorvado por culpa o por edad? Piensa en detalles
reveladores. ¿Se muerden las uñas por ansiedad? ¿Camina rápido mirando el
suelo? ¿Es impaciente? Si tu personaje está mintiendo, quizás aprieta los puños
o evita contacto visual.
Usa el cuerpo para mostrar, no solo para contar, sus emociones.
b) El alma (aspecto
psicológico):
Aquí es donde reside el motor de la historia, la
razón por la que tu personaje toma decisiones (buenas o malas).
• Deseo central: ¿Qué quiere realmente tu personaje? ¿Qué lo mueve? ¿Qué lo
rompe? ¿Qué lo reconstruye?
No importa si es un objetivo grande o pequeño. Este deseo es su combustible.
• El miedo: El opuesto al deseo. ¿Qué le impide conseguirlo? ¿Es miedo al
fracaso, al compromiso, a la soledad? Los miedos son los que los hacen humanos
y generan conflictos.
• El trasfondo y la historia de vida: ¿Por qué es cómo es? ¿Viene de una
familia ruidosa o solitaria? No tienes que contarlo todo, pero tú debes
saberlo. Su pasado explica su presente.
Recuerda la regla de oro: El aspecto físico debe servir al psicológico. Si un personaje es
muy inseguro (alma), quizás en corva y evita el espejo (cuerpo).
En
una oportunidad escribí un cuento, donde describí a un personaje que siempre
llevaba los zapatos limpios, incluso en días de lluvia. Era su forma de
controlar el caos. Esa pequeña elección física revelaba su obsesión por el
orden, su miedo al descontrol. No tuve que decir más. ¡Un simple secundario! El
alma se manifestaba a través de sus zapatos.
Dale a tus personajes un cuerpo que refleje su batalla y un alma
que contenga sus sueños rotos y sus esperanzas secretas. Cuando consigas unir
ese cuerpo (lo que vemos) Y esa alma (lo que se siente), habrás logrado el
mayor de los trucos de magia en la escritura: Crear vida.
¡Ahora, ve a tu teclado y dale a tu personaje la profundidad que se merecen!
Nos leemos la próxima semana.
Recuerda, autor que lee, escribe, pública y triunfa.
Magíster. María Ramos Tejada.
Educadora, escritora y Blogger
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