¿FALTA DE TIEMPO, VOLUNTAD O INTERÉS?
La humanidad, (individuos de cualquier generación) nos encaminamos por un sendero de distracciones y falta de tiempo para todo aquello que es esencial y necesario para el desarrollo y convivencia familiar.
En reuniones o visitas esporádicas que realizamos a familiares mayormente de edad avanzada, con poca tecnología al alcance de la mano por lo alejado de la mancha urbana, o pocos recursos adquisitivos, es común que en más de una ocasión escuchamos las preguntas obligadas de nuestros familiares…
-hijo ¿por qué no han venido a visitarnos?
-¿Están bien? -En ocasiones nos sentimos tan solitos y aburridos que nos ponemos a platicar con los animales de la casa, nos hacen falta sus visitas.
A lo cual casi siempre contestamos:
-no he tenido tiempo, tengo mucho trabajo, los niños están en la escuela pero ahora que salgan de vacaciones les prometemos venir más seguido,
Excusas de este tipo se dejan escuchar, se nos llena la boca de mentiras piadosas porque de sobra sabemos que no cumpliremos la promesa hecha a nuestros familiares,
Siempre habrá un nuevo pretexto en cada ocasión que lleguemos a coincidir con ellos, y es que no nos atrevemos a reconocer que tenemos tiempo para todo; menos para visitarlos, y no solo a ellos, también están los amigos, los vecinos, las personas que se van quedando en el camino esperando una visita o una llamada, mínimo un mensaje que no llega.
Estamos tan absortos, sumergidos en nuestro mundo tan ocupado y sin tiempo que ni siquiera somos capaces de darnos cuenta que el tiempo no perdona, pasa y se lleva todo y a todos.
Cuando por fin tomamos conciencia, los abuelos se fueron, las amistades se alejaron, los hijos crecieron se casaron, y somos nosotros quienes interrogamos:
-hijo ¿Por qué no han venido?
-¿Acaso se olvidaron de nosotros?
Será ahí donde recordaremos que no fue falta de tiempo ni de interés porque quizá si nos interesaba llevar a cabo esas visitas, pero no tuvimos voluntad para realizarlas pues hubo otras cosas más importantes por hacer antes que obsequiar tiempo del que no teníamos y que en algún momento tendremos forzosamente, y será llenos de arrepentimiento que hagamos acto de presencia.
Qué triste es darse cuenta que el tiempo no regresa y que se lleva aquellas cosas de verdadero valor, como lo es el tiempo lleno de voluntad.
No esperemos a tener tiempo, hagamos un espacio entre lo importante para que no se vuelva urgente.
Gracias por el tiempo y tu voluntad para leer esta pequeña reflexión.
©2023 Silvia Sánchez Chimal.
Búscame en: https://www.amazon.com/stores/author/B09DTP6GNZ?ingress=0&visitId=a8ffd3bf-c368-4153-903a-5d5faeacfd89&store_ref=ap_rdr&ref_=ap_rdr
https://www.facebook.com/profile.php?id=100070657037876

Interesante, algunos tendrán más tiempo, otros debe buscar ese espacio, por razones de distancia, ocupaciones, etc. Gracias, Silvia
ResponderEliminarSilvia, maravilloso tu mensaje. El tiempo es valioso y en diversas ocasiones lo valoramos cuando es demasiado tarde.
ResponderEliminarEl tempo es lo mas preciado para el ser humano, compartirlo es un tesoro.
ResponderEliminar